Domingo 28.
Doctora Halvorsen:
Se ha negado, y se ha negado magníficamente. “Me pide que le devuelva una cosa que me confió precisamente para no tenerla.” Lo dijo sin levantar la voz, las dos manos planas sobre el expediente cerrado, y pensé que si algún día tuviera que dejarle algo en custodia a alguien, sería a usted. Después pensé que quizá ya estuviera hecho.